jueves, 15 de marzo de 2007

Un dia (tormentoso) en la cuidad de La Plata







NO quiero , ni tengo nada que ver con formularios, tramites y formalidades. La pregunta clave vendria a ser: ¿que puede hacer una persona como yo en medio de tanto papelerio? ... vaya usté a sabé.

Para la burocracia siempre se necesita un número. No importa la razón.. (da igual una petición para acceder al baño que una denuncia por homicidio) -¡lo importante es el bendito número!-. Y ahi nomás, con el papelito de rifa en la mano empieza a correr el reloj; comienza: la espera interminable. Un sin fin de complicaciones que convierten al ser humano en algo tan automático, mecánico y alienado, que dan ganas de abofetear a cuanto energumeno se cruze en el camino.


No hay comentarios: